La oportunidad en el divorcio

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En el artículo anterior, vimos la importancia de comenzar a nombrar las experiencias de nuestra vida de una manera distinta, sobre todo cuando la palabra “problema” nos deja estancados y con la sensación que no hay mucho que hacer.

Vimos también que cambiar en nuestro lenguaje la palabra “problema” por “oportunidad”, nos abre un espacio distinto y de mayores posibilidades para nuestra vida.

Una experiencia que por lo general se vive como un problema, es un divorcio o una separación. Sin embargo, a pesar del dolor y los ajustes que esta experiencia implica, también puede ser una oportunidad de crecimiento y evolución.

A la par del divorcio, comienza también una etapa de conocerse de nuevo, porque lo que eras antes (y durante) el matrimonio, ya no lo eres ni lo serás. Es por eso que es tan importante que te dediques tiempo, que escuches a tus emociones  y te permitas vivirlo.

Un divorcio es una oportunidad y una invitación a lograr una separación sana donde será necesario sacar todos tus recursos internos  Es por esto que acá te dejo algunos consejos que pueden servirte de guía para lograr que tu separación sea un proceso lo más sano posible para ti, tu pareja y tus hijos si los tienes.

1. La asertividad

            La asertividad es la habilidad de expresar nuestras necesidades de manera directa, amable y sin juzgar ni criticar a los demás. En un divorcio, la asertividad viene de la mano con nuestra disposición a negociar. Recuerda que para ambos hay pérdidas importantes y cada cual quiere sentir la menor pérdida posible. Cuando quieras hacer un pedido, piensa puntualmente qué quieres y cómo lo dirás para que sea bien recibido y luego exprésalo en base al respeto.

2.Lograr ser paciente contigo

            Este es un tiempo que está pidiendo de ti una mano amorosa hacia ti misma. No es recomendable que tomes decisiones drásticas o importantes para comenzar con otro capítulo en tu vida, porque éste llegará cuando te permitas vivir todo el proceso, con todas las emociones que un divorcio implica. Apurarte y exigir, sólo traerá ansiedad y frustración.

3.Visibilizar los cambios

Un divorcio siempre va a generar cambios en la rutina de tu vida tal como la llevabas hasta antes de separarte. Ten claro que tu vida no será igual a lo que fue. Es bueno que reconozcas cuál sería para ti el mejor escenario y cuáles son las situaciones donde va a ser necesario ceder, negociar y cómo podrías establecer nuevas rutinas de manera saludable para todos.

4.Los hijos no se divorcian

Este punto es vital y entenderlo, será un gran mecanismo de protección para la familia. Recuerda que tú eres quien se divorcia, no tus hijos. Tú eres parte importante en cómo los niños van a continuar teniendo  un vínculo con su padre y en ningún caso, debes entorpecer ese vínculo. Tus hijos deben tener la seguridad que ambos los seguirán queriendo y que ellos no son  responsables de la separación.

5.Buscar ayuda

Hay ocasiones en que llegar a acuerdos no es tarea fácil, por tanto, si sientes que hay puntos que no están resolviendo de manera sana, es bueno buscar ayuda de un tercero imparcial que puedas ayudarles en ese proceso. Muchas veces el apoyo psicológico ayuda mucho a sostener el proceso tratando de generar el menor impacto posible, ayudándoles a ver aquellas cosas que no están logrando ver y resolver. 

Una separación sana equilibra estos 5 puntos y si son incorporados de manera empática con los otros, pueden ayudar a hacer de esta experiencia una oportunidad y no un problema. Sin duda, practicar estos puntos, te  va a aportar un bálsamo entre tantos cambios para ti y tu familia.

El divorcio es un proceso profundo y que trae dolor. Sólo es posible vivirlo y aprender a manejarlo a medida que se transita. 

No olvides que la estructura familiar tendrá otro formato, pero seguirá siendo familia, la cual debe estar sostenida por los pilares fundamentales: el respeto y el amor incondicional .

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